cuentos eroticos

Lorenzo.: El Beso Negro



De todos las actividades del sexo, la mas erótica y sensual es el beso anal, o lo que se llama “el beso negro.”

 

Siempre me he gustado darlo y recibirla, pero hay poca gente, afuera de damas u hombres de compañía, que se le ofrecen. Y las que la practica, hay menos que lo dan con entusiasmo o perfección.

Yo si lo doy con ánimo y perfección y mi relato es para que los lectores puedan apreciar y practicar este forma del sexo para realizar  sus deseos sexuales.

 

Lo más importante antes de empezar es la higiene. El ano tiene que estar bien lavado, tan adentro como afuera. Lo mejor es una ducha vaginal para limpiar el recto.

 

Se empieza haciendo el amor como normal: besando, acariciando, tocando y besando las genitales. Cuando mi amante se calienta le pregunta si esta lista por su beso especial. Se excita y me dice “si, mi amor” y se pone boja abajo estirado por la cama.  Me pongo a horcajadas sobre sus nalgas y me agacho para besar sus oídos y cuello. Lentamente me bajo besando su  espalda hasta que llego a su grieta. Lo soplo y  lameo su grieta para arriba hasta abajo.

Parte del erotismo para las dos es la anticipación del contacto de la lengua contra el ano. Así toda la maniobra de lentamente besar la espalda, las nalgas, y grieta es de excitar el recipiente que se esta ansiosamente esperando este contacto.

 

Ahorra desplegó las nalgas exponiendo el agujerito de mi deseo. Lameo toda la grieta alrededor del agujerito en círculos, cada vez más cerca del agujerito. Cuando llego, suavemente me corro mi legua en círculos sobre su ano. Le doy el “sacudo de la mariposa” que es el movimiento rápido de mi lengua sobre su orificio como las alas de una mariposa. Esto encenderá más su pasión y empieza a gemir más y más alto.

Después de un rato me pongo mas agresivo y apretó mi boca contra su ano y le doy unos lenguazas combinados con succiones. Alterno esto pasando la lengua por toda su grieta arriba por abajo. Regreso al ano y meto la punta. Esto se repite hasta que ella esta totalmente excitada, supliendo “que no me para, dame mas, aaaasssssiiiiii!”.

 

Para la mayoría de la gente, todo esto pasaría por un beso negro perfecto y estarán bien excitadas para de ahí seguir haciendo el amor.

 

Pero yo me prefiero seguir a otra etapa que quizás  no es para todos que es cogiendo el ano con la lengua.

Primero hay que dilatar el esfínter para que la lengua pueda penetrar. Esto se hace con dedos, consolador o  verga.

Pienso que el mejor resultado es usando la verga.

 

 

 

Le pongo en cuatro patas con su cabeza sobre la almohada. Lo lubrico y  con gentileza lo meto en el ano, hasta una tercera parte. Doy estocadas cortitas y la fricción alrededor del esfínter  causa que los músculos anales relajan. Cuando siento esta dilación, lo saco por entero y vuelvo a meterla, sacar y meter repetidamente. Cuando ya no hay resistencia,  se que su ano esta lista para la penetración de mi lengua. 

 

Me meto mi boca sobre su ano y empiezo acariciar la entrada con mi lengua y lo meto hasta todo. Solamente le puedes dar unos centímetros pero para ella la sensación es tremenda. Creo que el estimulacion es más psicológicamente que físico.

Ahorra para el tope, me acuesto, boca arriba sobre la cama. Ella me monte en rodillas a horcajadas en la dirección de mis pies. Con mis manos, guió su trasera hasta llegar a mi boca. Coloco sus manos sobre sus nalgas para que de su propio esfuerzo parte las nalgas dándome mejor acceso a su ano. Ahorra tengo mis manos libres para otras cosas como acareciar su vulva.

Con su ano apretado contra mi boca empiezo a darle un cogido a su agujerito. Si la dilación fue bueno mi lengua pase fácilmente entre su ano. Cuando mi lengua fatiga, cambio el tempo y  chupo  el ano. Ella no aguanta mucho de eso y mueve su trasera en círculos, frotando mi boca con su agujerito.

Mientras la cojo con mi boca, mis manos acarician su concha levantando la temperatura. No aguanta mucho de esto y  llega su acabado. Yo siento el comienzo del acabado por sus movimientos de su culo contra mi boca, su respiración y gemidos altos.

Siempre tienen un acabo de primera.

 

Yo creo que las parejas deben experimentar con el sexo anal. Lo importante es la limpieza. Chupando un ano lavado es igual  de sano que chupando una verga o vulva.

La única cosa que causa la gente resistir este placeres cultural.

Yo también era así hasta que una novia me mostró lo que se llamo “el viaje alrededor del mundo”. Empezó besando mi cuello, bajo besando mi espalda y me dio la gran sorpresa del beso negro. Estuve en la luna! Siguió, chupando mis huevos, a mi verga donde me dio una tremenda mamada mientras me cojia el ano con su dedo. Tuve un acabado tremendo. Siguió su vuelta hasta llegar a besarme en la boca, su viaje completo.

Era mi primer beso negro, pero no el último.

 

Anímate!

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